martes, 6 de noviembre de 2018

Dani Mateo.


No voy a perder mucho el tiempo con usted porque no es nadie, ni en su profesión, ni  como ciudadano. No hay tío más tonto y pesado que aquel que se cree gracioso y no lo es. Este es el caso, hace usted unos chistes patéticos, requetedichos y faltos de toda grácia, los cuenta usted con una sonrisa en el rostro queriendo adelantar la de los demás, la cual nunca llega. No vale usted para esto del humorismo. ¿Qué tipo de humorismo es el que tiene que ofender la sensibilidad de las personas? Humoristas eran Tip y Coll, Groucho Marx, Gila… ellos con su genialidad hacían crítica de todo  y todos, pero era  tan excelente y sutil que hacía reír a los mismos criticados y no vejaba  ni agraviaba a nadie aunque su critica ahí quedaba.  
España, para su información, es uno de los países del mundo con más sentido del humor y sabe reírse de su propia sombra sin acritud siempre con buen sentido, pero lo que también tiene es sentido del ridículo, del que usted carece. Es usted un personaje inclasificable de corto recorrido intelectual y nula educación ciudadana, de los que abundan hoy en día para desgracia del periodismo español y de España. Ya me he extendido demasiado hablando de semejante mamarracho, ahora coja su sentido del humor y métaselo por su propio culo y deje los nuestros en paz.                                                                                                                                                                                                                                                        

Rebelión no.


Según nuestro bello presidente en Cataluña no hubo rebelión. Bueno sí, pero un poco casi nada, tal vez no. En estas anda el inconsciente mentecato que sigue aferrado a su cargo  como si no hubiera un mañana. Un individuo  capaz  de destrozar el país  antes de soltar “su juguete más preciado” y por el que ha estado luchando a brazo partido sin que nadie diera un duro por él, incluso dentro de su partido. Y es que para este “genio de la estrategia política”, unos individuos se levantan por la mañana, dicen que van hacer un  referéndum para  hacer a Cataluña una republica independiente de España, se les advierte que es ilegal y que tendrá unas consecuencias legales desagradables, y así todo lo ejecutan sin pararse a pensar en el delito que están cometiendo, y el jefe de la nación nos comunica, desde su altura de miras de doctor plagiador,, que aunque lo digan los jueces y fiscales competentes en este caso, que no es rebelión, y como todos los tontos que se creen superdotados, se queda tan pichi.
¿Qué busca este pomposo lerdo? ¿Algunos muertos para liar más este penoso asunto? ¿Es capaz de seguir, este sucio y criminal juego a sus socios secesionistas, con tal de viajar en helicóptero y hacerse fotografías en plan actor de cine? Todo es posible con semejante personaje entre conciertos y visitas absurdas que no llevan a nada y solo sirven como promoción política.
Después de estos meses de mandato, o lo que sea, el personaje en cuestión ya está localizado, solo nos queda pedirle a los jueces que no sean intimidados por tanta patraña  y apliquen las leyes justas al caso y ponga a los  delincuentes separatistas en su sitio justo, la cárcel. Que dios nos coja confesados.  

Los majaderos de la memoria histórica.


El foro de la memoria histórica pide no enterrar a Franco  en lugar de honor. ¿Pero que entienden ellos por honor? Un cementerio laico donde se encuentren las tumbas de Carrillo, la Pasionaria o Largo Caballero, todos ellos ateos de alto copete que me parece estupendo que se encuentren bajo tierra y no se les moleste para nada. Si es esto lo que creen por honor, Franco no puede ser enterrado en semejante lugar, pues era católico, apostólico, y romano y además practicante. Primero lograron, por fin, sacarle del Escorial para regodearse, ahora que está muerto, de la dictadura que vivieron en silencio, cobardemente callados y en muchas ocasiones aprovechándose de ella. Cuando murió Franco no había socialistas en España, solo un nombre valiente que plantaba cara al régimen y era   comunista, Marcelino Camacho, armado solamente con su jersey y su pancarta reivindicativa que hacía recordar al dictador que aun había otra España, el resto de izquierdas del PSOE eran hijos de papá que nunca hicieron otra cosa que correr delante de los grises en plan jocoso festivo, yo entre ellos. Ahora hay un grupo de jóvenes, que no vivieron ni la guerra ni la posguerra, que a dictador muerto  se envalentonan y a grito pelado quieren hacer desaparecer la historia de España que se refiere a la Guerra Civil, que ellos fomentaron para ganarla, pero la perdieron por cobardía e ignorancia. Déjenlo estar y preocúpense de la actualidad que ya va siendo hora.
Pero a la izquierda española se les murió Franco y les cogió con el paso cambiado, todo lo que prometieron hacer  cuando muriera el caudillo se les vino encima y con su incompetencia fueron incapaces de abordarlo, así que lo mejor era revivir de nuevo al dictador y ponerle de nuevo en circulación. Para ello  inventan una Memoria Histórica que incida ,esta vez, sobre los perdedores y redimir en ellos los odios y rencores de otros tiempos que les permitan a ellos mantenerse a flote  con el mismo discurso miserable y ruin  en el que tanto se regodean. No saben otra cosa que hacer promesas incongruentes  que no llevan a otra cosa que a la ruptura de España y al ostracismo internacional, llevando a nuestro país a la altura de Venezuela y demás iluminados latino americanos. Así que terminen con el 36 de una vez y vuelvan a la realidad del 2018 y “señor”  Sánchez, para gobernar una nación hace falta algo más que ser bello y ese más es lo que le falta.

viernes, 26 de octubre de 2018

Despenalizaciones.


El Congreso tratará de despenalizar las injurias al rey y los ultrajes a España, algo insólito en cualquier nación que se  precie. Es de idiotas despenalizar el indulto y la provocación con fines destructivos por parte de una minoría  de descastados que quieren por todos los medios desprestigiar a España y destruirla en toda regla, es darle una pistola al asesino que viene a matarte, es poner en boca de raperos mamarrachos y golpistas depravados el cuento de la libertad de expresión,  el insulto e improperio constante. Cada vez que se insulte o menosprecie al rey o a España  tendremos que presentar querella criminal contra  esta gentuza con pocas probabilidades de ganarla. Por de pronto ya tenemos una sentencia como ejemplo de libertad de expresión; Una jueza catalana, Maria del Prado Escoda Merino, ha sentenciado que llamar “hijo puta”  al magistrado Llanera: “no es grave ni injurioso”, esperemos que si alguien se lo llama a ella otro colega diga lo mismo al respecto. O sea, que yo, es un  ejemplo, aplicando mí libertad de expresión, llamo hijo de puta a Puigdemont o a Quin Torra, ¿me pueden hacer algo? Pero si se lo llamo al rey, no pasa nada. Esto lo ha pensado alguien normal o es una tontería más de este absurdo y traidor gobierno títere de los etarras y separatistas y desaliñados de podemos, que dan lo que sea por convertir España en la cloaca de Europa.
Pero quien es el caradura que se atreve a proponer tal perversión y quienes los sinvergüenzas que lo apoyan. Solamente aceptando esta propuesta se ve que España está tomada por la peor escoria que, sin que nadie lo remedie, está dejando  un país enfermo que puede acabar en algún conflicto no deseado.
Mal vamos si este petulante y egoísta  sigue dirigiendo los destinos del país.
Este gobierno no es serio para figurar de socio en ningún europeo que nos van a tomar “el pito del sereno”. Una democracia madura ya no puede estar en manos de matones cobardes e insolidarios mangantes que están destrozando todo lo conseguido hasta la fecha y en lo que ellos no participaron.

miércoles, 24 de octubre de 2018

¿De que va Iglesias?


El “prestigioso” Pablo Iglesias ha dicho, con toda claridad y apasionamiento, qué : “La policía son los matones de los ricos”, tal vez por eso estén guardando  de los pobres su casoplón. Las memeces pueden llegar a galácticas en boca de estos esperpénticos muchachos. Pero este tonto esférico ¿De que va? Como una persona de esta “altura” intelectual puede ser seguido por alguien, que mensaje medianamente coherente y veraz puede comunicar semejante zopenco, aunque para entenderlo solo tienes que escuchar a los osados podemitas  como Isabel Galiana, decir sin ningún rubor  que “los niños tienen derechos y las niñas derechas”. O llamar al rey de España Felipe IV y quedarse tan normal. En estas cosas se nota  el analfabetismo de esta tropa de mangantes. Ellos que tan en cuenta tienen el móvil para insultar y encarecer el pan cada vez que abren la boca, algún alma caritativa debiera decirles que en Google también tienen Internet y ahí pueden mirar quien es quien para evitar futuras vergüenzas, si es que la tienen. Aunque viendo a la “élite” que habita en  su extravagante partido, me hago una idea. Pero lo más insólito de esta  agrupación política es su líder y guía espiritual quien se permite el lujo de insultar a la policía y acto seguido pide escolta  policial  para que  vigilen su casona, sin duda, para evitar sea ocupada por los muertos de hambre que le apoyan.
Tiene tanta cara que se ha presentado voluntario a ejercer de vicepresidente del bello Pedro, aunque no se nota mucha diferencia, pues las visitas a golpistas desesperados son idénticas a las que haría el bello presidente. O sea, no valen para nada. A seguir cotizando para que semejantes genios sigan cobrando y puedan pagar sus mansiones, y a votar cuando toque. Por lo demás, todo sigue igual.

martes, 23 de octubre de 2018

Surrealismo puro y duro.


Quien se aburra en España no tiene sentido del humor. Siempre se dijo que España era diferente y a fe mía que lo es, surrealista y pasota  como ningún país de nuestro entorno. A las memeces, e ideas peregrinas  de ZP con su visión particular de lo que es una democracia ahora nos enteramos que Pablo Iglesias sin que nadie cuente con el para nada, porque no es quien para  hacerlo, se va  a la cárcel a negociar los presupuestos del Estado con los golpistas que quieren deshacer España y tratan de venderlo como una gran oportunidad parar arreglar el “problema catalán”. ¿Pero que pensaran en Europa nuestros aliados? Que los golpistas tienen razón y el Estado Español es un represor y fascista como nos consideran los independentista Flamencos. En un país demócrata que se precie, al crecidito coleta se le llama al orden advirtiéndole de su falta de lealtad, cortándole las alas de propaganda con su postureo sedicioso e ilegal.
¿Pero que presidente tenemos para que se deje usurpar sus cometidos presidenciales y se quede tan pichi como si nada hubiera pasado? Mientras los palmeros del irresponsable bello Pedro aplauden con las orejas las zanganadas de estos analfabetos mangantes, sin que nadie ponga cordura  a estas ocurrencias,  que empiezan a crear tendencia en la sociedad distorsionada en que estas caladuras empiezan a verse normales. Los iluminados siempre han llevado los países en los que han mandado a la ruina, últimamente Venezuela. Aquí ahora tenemos en negociaciones muy serias al representante calcado de ese desgraciado país. Los millones de exiliados nos lo dicen, hagamos caso no caigamos en la trampa. Unos titiriteros como el bello Pedro, que lo único en lo que está es en la exhumación del dictador, pues no hay más ideas ni cabeza para más y sus compañeros golpistas y terroristas. Pra acabar con ellos ¿Quien le pondrá el cascabel al gato? ¿Cómo en el siglo XXI todavía estemos dilucidando lo que pasó en el 36? ¿Qué otro país España, puede ser más surrealista que este que mantiene a cuerpo de rey   a toda la banda de marginados que quieren deshacerlo? Pero para eso hay  que perder el miedo y poner, democráticamente, a todos ellos en su sitio, a historia siempre se repite, si se le aprieta el cinturón, como dios manda, a los sediciosos, estos vuelven a salir por pies como pasó en tiempos del asesino Companys en cuanto escuchó el primer cañonazo. Quin Torra es calcado. Igual de fascista e igual de cobarde, y el ventajista e hipócrita Puigdemont se olvida al otro día de Cataluña. matones cobardes que son incapaces de representarse a ellos mismos.

martes, 16 de octubre de 2018

Sánchez quiere ser rey.



Al bello Pedro se le ha quedado pequeño el ser presidente de España, él con su belleza y por glamour lo que le va ahora es ser rey del país. Y a la vista de todos ha quedado claro el intento de prueba que ha protagonizado en la recepción que el “todavía rey” Felipe VI junto a su esposa Leticia, el día de  La Hispanidad.
Es que a este muchachete le traicionó el subconsciente, cosa muy común entre botarates como este. Así que Felipe y todos los españoles vayamos pensando que para Navidades a más tardar tendremos nuevo rey. Y lo digo porque solo hay que ver la ascensión  que lleva, de confinarle su propio partido, por inútil y desahogado, a presidirle. Y de no votarle nadie a ser presidente de la nación, así que a poco que se proponga acaba en el trono. No le pidan explicaciones, que ya saben que es de poco hablar, ni del plasma que Rajoy ha dejado libre quiere oír disertar su excelencia, sobre todo cuando la oposición osa  pedirle explicaciones del mamarracho  corta-pega de su doctorado, o lo que sea, que ha plagiado. Esto no debe sentarle mal a nadie, es el presidente, como le gusta resaltar una y otra vez, no sé si para que se enteren los denunciantes de su  chapuza o para enterarse que en verdad lo es, por muy raro que parezca tener a este  egocéntrico endiosado hasta la estupidez es legal en nuestra acomplejada y palurda democracia. Pero es presidente y como tal solo tiene precauciones con los socios golpistas, asesinos de ETA y estalinistas de medio pelo  que quieren destruir España para que  sus memos representantas puedan seguir  teniendo buenos casoplones, pisos y demás prebendas económicas. ¿España? ¿Qué es España? Ni lo saben ni les interesa. Es con toda está  jarcia con la que hay que terminar con las leyes de la democracia y no con trampas y paseos como ellos pretenden. Lo que digo. Déjenle seguir con sus teorías caóticas y en seis meses este analfabeto funcional se corona rey, igual que Napoleón. A ver entonces quien le tose.